De tanto andar por la cornisa tal vez un dia pueda caer. De tanto confiarme de mi suerte y mis conquistas, en la percha de un bar termine despues. De no aceptar el oficio de santo, y por reirme de tu tonta cancion de amor de no transar ni con el cielo ni el infierno tal vez confisquen mi corazon Y quien compartira mi desconsuelo y mi destierro de civilizacion. Quiza muera odiandote y entendiendote a la vez, que de tanto que pude haber hecho por vos, entregues mi alma al mejor postor....