Sé que tiempos más duros aún están por venir, que algunos días de mayo son más lluviosos que los de abril. Me clavaste ambos ojos, y aún recuerdo en tu voz: la vida es parte buscar placer y parte hallar dolor. Y en tu mirada mojada vi que rezabas por mi alma, oh señor. Y te vi llorar, un río a cada lado de tu rostro sin desmaquillar, como la propia Katy Jurado con las nubes negras detrás. (qué podía hacer) si me hundía sin poder ponerme yo a llorar también. Y en tales circunstancias, cómo iba yo a actuar, mi alma se volvió a anclar, te oí, cansada de naufragar. Pero aunque ahora dan fuego, o brille en el cielo el sol, sólo son t...