espero sea de su agrado Esta noche vuelvo a percibir su olor, hoy el cielo oscurece para mí y allí crece perfecta. La puedes ver brillar a la luz de las estrellas en su jardín, en el jardín de la duermevela. Es el jardín donde el alma sueña. Ella se convierte en una obsesión, cada nervio se estremece en erección al sentir su dulce aliento en mi garganta y su cálida voz susurrar muy dentro de mí: -Ven, fóllame, ven a mí, soy la duermevela. Ven al jardín donde el alma sueña.- ¿No lo veis? Me ofrece su bendición y su amor de muerte. ¿No comprendéis que yo ya no soy yo cuando ella entra en mi carne y me pone a morir? Buscadme allí...