Con el debido respeto y humildemente le expongo a usía. Y a toda la compañía lo que esa noche pasó, cuando a Madrid yo venía, cumpliendo mi obligación. Yo venía cantando con alegría, mas no crea la sala que estaba puesto por la bebida. Y al salir de una curva me la topé, un borracho no frena y yo frené En mitá' del asfalto, me valga Santa Ana, estaba tendida igual que una rana. Me tiré de un salto y me fuí pa' ella, ví que estaba viva, bendije mi estrella. Y así me dijo Gracita: Maldita sea mi suerte, ya estoy atropellaíta soy la novia de la muerte. Me la subí a la cabina pues mi intención era sana. Y la dejé en una esquina y así le...