Yo quisiera decirle a la gente, lo que mi alma siente cuando pienso en ti. Un amor que te besa en la frente, dulce y sonriente contento y feliz. Madrecita María del Carmen, en mí corazón, se me vuelve tu querer cante campero, y cantando te digo cuanto te quiero, flor bendita de mi vida y mi ilusión. Un altar llevo en mi pecho ardiente a la madre que me dio a mí el ser. A esa mujer tan buena y valiente, de inmaculada frente ceñida de laurel. Madrecita María del Carmen, hoy te canto esta bella canción. Con ella te brindo mi cariño, y lo mismo que cuando era un niño, en mis labios pongo el corazón. (bis) De rocío se llenan las ...