La calle Durazno nace a la intemperie telón ceniciento palmeras al viento Abierta a las olas marrones y blancas de la Playa Chica que muere en el gas La calle Durazno muere sin saberlo cuando se ilumina toda de lila En pleno diciembre a la hora más lenta la siesta obligada del jacarandá La vida, la vida como siempre dura la noche como siempre oscura por la calle Convención El mismo, el mismo taconeo absorto los yiros de paseo corto de la calle Convención La vida, la vida tironeando el cobre la tienda del judío pobre de la calle Convención Botijas, botijas de la moña suelta de las rodillas bien mugrientos por la calle Convención...