Comprendan que no pretendo ofenderla tampoco le estoy haciendo un reproche usted es dueña de su vida de su cuerpo y de sus noches confieso me enamoré como un niño y siento que no estoy arrepentido disfrute de tu experiencia hasta calmar mi ansiedad fuí dueño de su alcoba y de su almohada la tuve beso a beso, piel con piel y el sol me sorprendió por su ventana cansado de delirio y de placer hasta ayer, hasta ayer Y perdona usted señora pero cuando el alma llora el silencio no es remedio para ca...