No querría con Esther seguir viviendo. Lo que hizo ya no puede perdonarse. Que se vaya, no me agrada estar sufriendo, ciertas cosas no deben olvidarse. Perdónala, perdónala. Es dulce, te fue fiel, es una dama. Perdónala, perdónala. Seguro que aún ella te ama. No querría con Esther seguir viviendo. Lo que pude perdonar lo he perdonado. Esa tarde, cuando ya se estaba yendo, confesó que ella nunca me había amado. Perdónala, no obstante. Regresa a aquellos besos como miel. Esther te fue leal, te fue constante, y toda la vida te fue fiel. No querría con Esther seguir viviendo, nuestra vida fue amarga como hiel. Esa tarde cuando y...