No necesito pastillas para dormir si estás conmigo todos los sueños florecen cuando me hablas al oído. No necesito millones ni acorralar los corazones y sola en tu cafetera todo el cielo enamorado se cuela. No necesito decirte dos mil quinientas veces multiplicado por siete que te espero noche y día. Que me disculpen los sabios pero la sabiduria duerme atrás de tu oreja y no en Grecia como la historia creía. Abreme la noche y ven a ver como te puedo querer eternamente, jurame la sombre al caminar que se corte si no estás. No necesito violines pisicatos en el pecho eres todo mi concierto la más bella sinfonía. Que me disculpe e...