Entre tantas pasiones que alli me esperaban las virtudes de aquella mujer sin palabras hablaba competía el escote en su espalda con el tajo mortal de su falda. Lo que no se animaba a mostrar, lo insinuaba ni un detalle librado al azar su experiencia dejaba y a ese as que guardaba en su manga le jugué la mejor de mis cartas EST: Pude allí predecir solo con su mirada que por mis caricias su piel desnudaba que las consecuencias su cuerpo pagaba de estar una noche a mi amor condenada La invite a viajar en el tren de las ganas al misterio de amar sin palabras a dejar su perfume en mi almohada y en mi cama A querer con el el alma la piel ...