Contemplando tus cabellos de oro, una tarde entre mis brazos te tenía, y jurando que eras mi único tesoro, confidente al oído te decía: de tu corazón el palpitar, quiero sentirme dentro de tu pecho, y de este sueño nunca despertar. y embelesarme con tu piel, y loco de pasión entregarte el corazón, para vivir hecho un esclavo de tu amor....