Quiero verte la cara brillando como una esclava negra sonriendo con ganas. Lejos, lejos de casa no tengo nadie que me acompañe a ver la mañana. Ni que me dé la inyección a tiempo antes de que se me pudra el corazón ni caliente esos huesos fríos, Quiero verte desnuda el día que desfilen los cuerpos que han sido salvados, nena. Sobre alguna autopista que tenga infinitos carteles que no digan nada. Y realmente quiero que te rías y que digas que es un juego nomás o me mates este mediodía, nena. Entrando al cuarto, volando bajo la alondra ya está cerca de tu cama, nena. Quiero quedarme, no digas nada, espera que las sombras se hay...