Huyendo de allá llegamos aquí buscándonos un lugar pa’eso que llaman vivir, tomar y ofrecer, probar, conocer lo que no teníamos ayer. Haciendo un hogar de cada rincón, dejando y recolectando trozos de corazón, con una postal para no olvidar, muros y fronteras por cruzar. Forasteros, forasteros, vamos aquí, allá migrando por el mundo entero. Forasteros, forasteros, la policía atrás, no hay visa para nuestros sueños. Balsero a la mar, sudaca en Madrid, mojado en el Río Bravo, tano y turco en Tandil, negro por Gibraltar, chinesse en un downtown, indio deambulando en la ciudad. Forasteros, forasteros . . . etc. No quemes mi dios, ...