Vamos, pastores,vamos, vamos a Belen a ver en ese niño la gloria del Eden (2) la gloria del Eden, del Eden. Ese precioso niño, yo me muero por el, sus ojitos me encantan, su boquita tambien. El padre le acaricia, la madre mira en el: y los dos extasiados contemplan aquel ser, contemplan aquel ser. Un establo es su cuna, su casa es un portal. y sobre duras pajas, por nuestro amor está. Allí duerme el niñito, junto a una mula y un buey; y bien cobijadito, con un blanco pañal. (2) Es tan lindo el chiquito, que nunca podrá ser, que su belleza copien el lápiz y el pincel, pues el Eterno Padre con inmenso poder, hizo que el hijo fuera ...