He aquí mi presencia pues he prometido que venia a verte aunque estuviera afligido, cogistes el camino de la separación, y tu no sabes como eso afecta mi corazón, Dios mío ayúdame y nunca permitas, que mi alma se destroce con esta visita, mi mujer no escucha, estando allí acostada, no me mira no me abraza no me dice nada. Culpa tengo yo por no cumplir con mis promesas, haciéndote pasar muchos días de tristeza, por que no me di cuenta que yo actuaba muy mal, ahora el remordimiento me quiere matar. Hombre al fin, donde quiera que me paro, las lenguas me persiguen cuando formo mi relajo, y a así sucesivamente pude perder, la gente...