Puedo emborracharme hasta las patas, y olvidarme de que tengo casa, ser de todo el barrio el más canalla de la madrugada. Desnudarte con una mirada, perseguir la estela de unas faldas, y violar las vallas de publicidad con chicas guapas. Y por eso siempre vuelvo a casa es tu libertad la que buscaba. Tengo mil secretos pero son al fin y al cabo también nuestros. Puedo decidir el cómo y cuándo, acertar si estoy equivocado, no pedir perdón y tener siempre la conciencia a salvo. Y mandarlo todo a hacer puñetas, presentar la división en esta empresa, y dar la vuelta al mundo sin billete visa ni maleta. Y por eso siempre vuelvo a casa es ...