He pensado, cuántas cosas quisiera decirte, cuántas cosas quisiera entregarte, cuántas veces me he quedado muy triste al darme cuenta que he vuelto a fallarte. Cuando veo, que eres tan bueno conmigo porque caigo y Tú estás para levantarme, no consigo comprender tu grandeza, pero es simple: yo soy hijo y Tú mi Padre. Gracias por ir a mi lado, por ser mi camino, gracias por ser compañero porque eres mi amigo, gracias por darme tu mano porque vamos juntos, gracias por dejar las huellas de tus pasos, junto a los míos. Quisiera poder abrazarte y en tu oído volcar mis secretos pero para sentirte muy cerca no necesito que bajes de...