Era la primavera del verso pálido de mis años de promesas y desengaños cuando comprendí que habia llegado el momento de alejarme de mi pasado. Un domingo de abril tome coraje y me marché dejando mi mejor traje a verme con la vida cara a cara, a conocer el mundo de madrugada. Yo quería ser mayor, quería ser mayor, quería ser un hombre habilitado. Yo quería ser mayor, quería ser mayor, y ya no ser un niño malhumorado. La gente me ha enseñado a ser discreto sereno, complaciente, equilibrado. A cambio de mis sueños me han dejado un sitio para el vicio y el pecado. Yo quería ser mayor, quería ser mayor, quería ser un hombre habilitad...