Te daré una casa alegre a los pies del cerro aquel. Y que tengas manantial y río, va soñando Simón. Te daré lo que me pidas: un país y una familia, frutas y un jardín. Te daré el reverdecer, madurándote los años te daré naturaleza madre, prometiendo Simón, un café por la mañana, y unos hijos que te quieran, en la pequeña Venecia. Donde mi querencia llega al borde voy mojando tu vestido como agüita de rocío, con el sol de atardecer. Donde comenzó a soñar Bolívar, donde nacen las orquídeas tras un árbol de promesas yo te quiero enamorar. Te daré un panal de abejas en la copa del olivo, y que tengas miel casera dulce para darle a Si...