Cuenta la historia de un mago que un día en su bosque encantado lloró, por que a pesar de su magia no había podido encontrar el amor. La luna su única amiga le daba fuerzas para soportar, todo el dolor que sentía por culpa de su tan larga soledad. Y es que sabía muy bien que en su existir nunca debía salir de su destino. Si alguien te tiene que amar, ya lo sabrás, sólo tendrás que saber reconocerlo. Fue una tarde que el mago paseando en el bosque la vista cruzó con la más dulce mirada que en t...