El reloj prosigue su cadencia silenciosa el esconde el vientre donde se gesta el amor va sangrando sobras de este tiempo enfurecido carga en sus agujas el presagio de este adiós. Creo que a tu rostro lo encontré en esta guerrilla bajo de la lluvia, embarrado de dolor mi fusil primero es tu escuela bien parida su verdad motiva mi guitarra y su canción. Ella y yo solemos recordarte en el silencio ella y yo sentimos que jamas viene el final juntos recorremos las heridas del misterio gestos y utopías la verdad de la verdad. No me esperes nunca recostada en el enero puede que me porte como un perro de ciudad sin adiós, sin tiempo,...