Cuentan que taciturno y oscuro, como tallado en madera, como fundido en volcán. era Sandino y que de lejos a veces se confundía con la quietud del breñal. Cuentan que se educó en la intemperie y que a las bestias del monte copió su forma de andar; ahí fue que ejercitó la mirada, la calma, la ligereza, la agilidad del jaguar. el general, rayo de luz sobre el trigal. el general como una estrella sobre el mar. Hosco como la greda reseca, como una piedra oxidada, huraño como el carbón, así creció Sandino en la lluvia, templando en la tierra antigua sus dedos de labrador. Supo que aquellas tierras que hería con sus dos manos hermos...