Solía imaginar su piel tan suave el tonito de su voz, Sus ojos contemplaban a su amor, y la ilusión iba creciendo día a día, se acercaba el gran momento que brillara como una flor en un jardín. Por fin llego ese día, aunque fue una risa muy suave, llegó a sus corazones la alegría y la tristeza COMO UNA FLOR, TAN PEQUEÑA Y DELICADO, OH COMO EL AGUA QUE SE ESCAPA DE LAS MANOS. COMO UNA FLOR, NACIDA EN UN JARDÍN. OH, OH SÍ, EN EL JARDÍN DE DIOS. Algo no salió como pensaron porque todo se complicó, de pronto invadieron las lágrimas al saber que el niño se fue, pero no existirán reproches, al Dios supremo que nos da, y también nos quit...