En un cuarto azul pequeño una mujer se levanta y asomándose a través de la ventana. Sin decir una palabra recostándose a la almohada esperando tanto amor que le hace falta Por el brillo de sus ojos, a través de su mirada se le nota la necesidad de un beso Y a la claridad del alba, me provoca con su espalda apurando la mitad de mis deseos Con los dedos de sus manos se abre surcos en el pelo como una criatura inofensiva y le observo cuando duerme su belleza transparente que la llego a comparar con un niña El ventilador de frente, orgulloso la refresca siento envidia como el aire la despeina y sus labios casi rojos me van llenando...