Hay una historia infeliz, que de inmediato os voy a contar es la de mi amigo Ramón y una mujer muy temperamental En el miedo vivía Ramón por los retos constantes de su mujerón la cantinela replicar sin cesar como no seas un buen chico me voy. Él no podía soportar la idea de perder a su gran amor no tenía ella más que mandar y él hacía todo mucho mejor. Si con amigos quería irse por ahí, o cambiar de canal el televisor su chica vuelve a interpretar la canción como no seas un buen chico me voy. Con mucho trabajo juntó todo el valor, esto le dijo un día por fin con decisión: Estribillo: Vamos a ver, qué es lo que pasa aquí Callada...