Un barco vikingo va surcando el Maldonado para allá, para allá lluvia negra lluvia como piedra en la vela de metal, Árboles desiertos y una calle azul de invierno y el motor, de un avión algo es extraño todo está como hace años, como ayer, como hoy. Sonriente con la inglesa ahí enfrente se siente, en tu ropa liviana. Siestas al campito, polvo y cielo y un bulbito sin final, sin final paredes de fuego en los cardos en enero y escapar, escapar. Y el viejo Coco donde va siempre con su renguera y el viejo Coco donde va va en su Chevrolet. Y caminábamos a la par y caminábamos a la vez una mañana tus ojos miel y tu paladar...