No se quema con basura, siempre algo hay en su galera, vive loco en su cordura y siente más que cualquiera. Su droga es vivir a pleno, se pica con humildad, fuma consejos ajenos y aspira sinceridad. La vida lo educó a los bastonazos y a veces la muerte también, tuvo como profesor a un diablo bien pirata que le enseñó que la vida no siempre es ganar. El lo aprendió, lo masticó y por fin supo llorar... Y un bobo muerde el anzuelo, ese que te hace olvidar con un dolor por consuelo y cree que mu...