Esta desesperación aumenta mi dolor por ti, no me deja vivir, no me deja morir. Tú serás la salvación para encontrar la paz en mí, no comprendes que la vida se me va y la dicha que yo espero no sé cuando llegará. Cien mujeres han pasado por mi vida y ninguna me ha robado tu cariño, muchas veces he tratado de olvidarte, pero sigues aquí dentro de mi ser. Los placeres que una a una me brindaron no lograron arrancarte de mi mente y hoy que busco las caricias de tus manos, ya no encuentro la ternura de tu amor....