no tengo hambre ni preocupación, y siento un gran amor. Y de esta divinidad, tendré que partir, mi padre y mi madre están, esperándome, tienen ideas para mi, que yo quisiera todas compartir, mas hoy presiento que estaría bien, que me quedara aquí. Será un ingeniero, dice el abuelo, o un gran arquitecto, sería perfecto, y si es un artista, que horror un bohemio, mejor una niña, que cumpla mis sueños. Que siga la huella de Jesús Nazareno, no, no mejor empresario, será millonario, un doctor famoso, un físico loco, y yo sólo quiero aprender a respirar. (Interludio y subir un tono) Y ahora que la hora llega, la de partir, a todos...