Pensando en que me querías me pasaba yo los días rasguñando la pared al tiempo en que despertaba la tristeza me agobiaba y volvía yo a beber buscando en otras mujeres en el vino, en los placeres un consuelo a mi dolor allá donde me dormía de mi pecho renacía un consuelo embriagador. Al santo señor de Chalma yo le pido con el alma que te deje de querer porque esta vida que llevo si no fuera porque bebo no la habría de merecer recuerda de aquella madrugada que en la pila colorada con o...