Tengo aquí bajo el vestido bien escondiditos tus besos malditos, mariposas que al alba de regreso a casa se venían conmigo. Yo tengo aquí bajo la cama cada madrugada que la deshicimos, tengo tantas cosas y ninguna está en su sitio. Tengo aquí dentro de un vaso la primera ola de aquella mañana; tengo en uno de mis rizos el ritmo del tango que siempre bailabas. Yo tengo escrito en un suspiro aquellas palabras que nunca dijimos; tengo tantas cosas y ninguna está en su sitio. Después de tí ent...