Vendo el inventario de recuerdos de la historia más bonita que en la vida escuché, vendo el guión de la película más triste, la más bella que en la vida pude ver. Vendo los acordes, la brillante melodía y la letra que en la vida compondré, vendo hasta el cartel donde se anuncia el estreno del momento que en la vida viviré. Entiendo que te fueras y ahora pago mi condena, pero no me pidas que quiera vivir sin tu luna, sin tu sol, sin tu dulce locura me vuelvo pequeña y menuda, la noche te sueña ...