No te vuelvas a caer en los mares del rencor y no vuelvas a sembrar el miedo desde el fango oscuro que un segundo nos aniquilara. Y en lo ripiado crecerán mil armonías que se harán un arco iris de placer que anuncia el día en que el amor vuelva a florecer. De los escombros nacerán mil poesías que se harán un paraíso de placer que anuncia el día en que el amor vuelva a florecer. No me vuelvas a clavar odios hechos de metal y no vuelvas a sembrar el miedo será la muerte que un segundo nos devastara. Y en lo ripiado crecerán mil poesías que se harán un paraíso de placer que anuncia el día en que el amor vuelva a florecer. Vuelva...