marta viste ojos verdes y un sol marcado en la cabeza con su descapotado blanco recorre la ciudad crecen flores por donde ella pisa es la reina del local le gustaba volar hace tiempo que voló sin despedirse de mi pero marta ya no dice nada porque no hay nada más que pueda decir se llevó mis pinturas de colores me dejo plantada en este mundo raro pero marta ya no dice nada porque no hay nada más que pueda decir se llevó mis pinturas de colores marta, por madrid, un duende con mirada triste un espejo para la soledad que siempre va detrás de ella nunca cumplirá los 50 y no quieres descubrir que, de todas formas, le costaba seguir ...