Hace tres años y un dia llegaba a Norteña Era solo uno mas entre los extraños Hoy diriais que he envejecido al menos diez años. Me dedique por un tiempo a cantar en el puerto Canciones que había aprendido aquí mismo; Unas pocas hablaban del cielo y muchas del abismo. La conocí una mañana tras una guitarra y, Broto de sus labios aquella tonada Como si fuera maldición ya no pude olvidarla Y podría volver Y podría decir que las cosas van bien allá por Norteña. Y omitir que allí Una extraña mujer me enseño que no hay bien que por mal no venga. Y aunque yo preguntaba ella siempre callaba O decía “no quieras saber de mi vida, no me hag...