Cuando caiga la noche no haya nadie aquí y el calor de la ciudad me castigue sin piedad tendré que sonreir a tu sombra implacable a mi desolación aunque se haga polvo el mundo en el último segundo tu secreto es mi canción Oh nena no me dejes, no me dejes caer por favor no me dejes solo en el río para que el sol de la mañana no me descubra así con las manos atadas como perros de ciudad con la tele andando a mil y sin fuerzas de seguir amando un souvenir...