Por la forma de pararse en el medio de la cancha, de matarla con el pecho, de volar hasta la raya, no se sabe con qué pie se les va a ir otra vez, con una moña fugaz o sirviendo una pared. Por la forma de pararla, de apretarla contra el piso, levantando la cabeza, ganando el pique cortito, no se sabe con qué pie los desbordará otra vez al zaguero lateral, a mis ojos que no creen. Cómo quiebra la cin - tu - ra y la razón y se acomoda en el aire, pájaro, Por la forma de cambiarla sin hacer una de más, por esa comba exquisita que se anticipa al azar, no se sabe con qué pie se desmarcará otra vez de las canillas del back en su camin...