De niño no me guastaban Los libros ni las sotanas Ni salir en procesion Era tan desobediente Como el viento de poniente revoltoso y jugueton En vez de mirar paal cielo me puse a medir el suelo qe me tocaba de andar Y nunca seguia al rebaño Porque ni el pastor ni el amo eran gente de fiar Y el estribillo, tal ke ansina: Como aquel que calla, otorga y aunque la ignorancia es sorda pude levantar la voz Mas fuerte que los ladríos de los perros consentios Y que la voz del patron Y ansina hasta el final. Ea, a disfrutarla! Y ya sabeis k pa lo k kerais utede stoi en logan_korncidentes@hotmail.com...