En un remoto pueblo este hombre habita. Con ordenes que imparte esa es su parte. El cielo no le alcanza no, ni trece lunas. Escapar de aquel cuento fue su locura. Ay, hoy quiere despertar y que esa fantasía quede atrás y una melodía vea sus días pasar Pero hay, hay, hay gente que se va miles de kilometros allá alguien que lo guía, no lo dejaría Decenas de bufones lo acortejaban y daban las noticias de su desdicha escribiendo con sangre aquella historia que el nombre de aquel hombre oscurecía Ay, hoy quiere despertar y que esa fantasía quede atrás y una melodía vea sus días pasar Pero hay, hay, hay gente que se va miles de kilo...