(El segundo A dura menos que los demás acordes de la intro, se hace rápido para pasar nuevament a D) Cansado el marinero de viajar, de tanta nube, de tanto mar, de ir y venir, de ciudades remotas, abandonó su vieja panga a las gaviotas. Tomó lo que quedaba de su ron pirata, escupió a la tempestad, “ya debo irme”- dijo-, en un borroso puerto, durmió la resaca y ancló su corazón en tierra firme. Agua salada… Nadie supo adonde, nadie dijo nada. Ay, agua serena… Naufragó en los brazos de aquella morena Ay, agua salada… Es que a yerro muere quien a yerro mata. Ay, agua serena… No encontró el camino y lo cubrió la arena ahhh ahhh Se r...