1. Su mirada triste, sus labios resecos, temblaba de miedo, se miraba al espejo. Le faltaba el valor, vivía en depresión se angustiaba su corazón: No paraba de llorar. Ella tenía una decisión, una dura relación, ese hijo de puta que la abandonó. Ese fruto prohibido que viajaba en sus venas, en su vientre se quedó. Lo abrazaba con amor, no tenía otra opción ¡Oh! Y no paraba de llorar. No, no, no. no. * Y de pronto en el cielo, en el firmamento, se abre y un rayo, un rayo de sol, le pintaba su cara, le cambiaba su alma y de rodillas cayó, de rodillas se cayó... Yo seré tu padre, yo seré tu madre. Nada te faltará, de eso me encargo ...