Dormir contigo es el camino más directo al paraíso. Sentir que sueñas mientras te beso y las manos te acaricio. Dormir contigo es embriagarme con el susurro de tu hablar tierno y despacio. Dormir contigo es conocer la dimensión que tiene un verso, sentir que duermo y al mismo tiempo conocer el universo. Dormir contigo, con tu cabello acomodado aquí en mis brazos y el terciopelo que me brinda tu regazo, con la ilusión de que despertaré mañana con el calor y un nuevo día en la ventana, D...