Era su culueta cada noche en la ventana una fantasia convertida en realidad en la ceremonia antes de dormir se preparaba. Algo de gimnasia para estar en vaya forma luego la pijama terminaba en show solo algunas vece mi conciencia me pegaba aquello ya era una adiccion. Nunca pude hablarle cuando estuve cerca ni saber su nombre ni ella mi adiccion y que se ha marchado vivo prisionero de aquella angelical vision. Nunca estuviste conmigo y tus tres lunares de memoria se el de la rodilla, el de tu mejilla y el que solo yo podria morder. Hasta con los ojos cerrados esos tres lunares voy a yo encontrar el de la rodilla, el de tu mejilla y ...