Llegó desde muy lejos hasta el valle compró una casa blanca junto al río al pie de las montañas Cubiertas de rocío y peresozas dormían las violetas en la ribera de chopos amarillos Plantó en aquel rincón un sauce y un ciprés y en una sombra fresca un abellano en los ribazos, lirios y asucenas y en el patio naranjos Vistió con mil geranios los balcones y en la puerta un rosal de rosas blancas y se vitió su traje de domingo y se sentó a esperarla PENSABA QUE EN CUALQUIER MOMENTO ELLA LLEGARÍA CONSULTABA SU RELOJ Y SONREÍA SE FUE BORRANDO LENTAMENTE ÉL SOLO EN EL SENDERO Y SE DURMIÓ PENSANDO EN ELLA JUNTO AL FUEGO. Pasó la rimavera ...