Ángel de pie, corazón luminoso, vida, cuando pueda volver de la sombra tendré algo menos de tierra y un poco de tu levedad. Arribaré una mañana de espanto y brisa, y con suerte, quizás, me reconocerás por el canto sombrío del ave que ha cegado el mar. ALLÍ DONDE BIFURCA LA LÍNEA EL QUIROMANTE SALTO A LA OTRA ORILLA PARA NO CAER. ALLÍ DONDE DUELE ESPERO; ALLI DONDE DUELE SUEÑO QUE LOS PEQUEÑOS MUNDOS CON SUS PEQUEÑAS SANGRES TRAEN LOS OTROS CUENTOS QUE ME VAN HACER FELIZ. Ay, corazón tan ajeno a la maravilla, la tristeza total que te impide mirar sobre el barro del mundo te agota encadenado y gris. Dulce es en cambio su amor como e...