Ese con quien sueña su hija ese ladrón que os desvalija de su amor soy yo, señora ya se que no soy un buen yerno soy casi un beso del infierno pero un beso al fin, señora. Yo soy ese por quien ahora os preguntáis porque señora se marchitó vuestra fragancia perdiendo la vida mimando su infancia velando su sueño, llorando su llanto con tanta abundancia, si cuando se abre la flor al olor de la flor se le olvida la flor. De nada sirvieron las monjas ni los caprichos y lisonjas que tuvo a granel, señora no la educó, ya me hago cargo con soñador de pelo largo que le va usted a hacer, señora. En su reloj sonó la hora de olvidar vuestr...