Oyó cada paso por el tacón martillaban en dirección de su auto Pero él ocupado quitando el sostén de su compañera No supo ni siquiera que venia su mujer Adiós dijo ella y no alzo la voz pero antes Le abofeteo por aquella escena infiel el orgullo tapo su dolor detrás de la rabia pero ya las lagrimas se echaban a correr y un coro canta siempre habrá un tercero para complacer y al son que le toquen el corazón bailara sin calcular cuanto llanto amargo va dejando atrás ah ah ah ah - ah ah ah ah ah ...