El mundo donde habita, es pura dinamita, mas viajó rumbo al silencio, y derrocó a su emperador, con puro amor. Sus ojos de nu-be, narraban el principio, cuando todo era cenizas, sudor, y aromas de azahar. Era la dama del recuerdo, balanceándose en el tiempo, esquivando los misiles, que disparó por distracción. Con su voz de caramelo, tejía canción de terciopelo, y desde el centro se iba abriendo, con su canto un denso velo. Asómate más, y la verás, conocerás, a un pez en el agua, detrás del disfraz, no siempre hay más, descubrirás, que no sabes nada. Que te perdiste en sus cabellos, persiguiendo dos luceros, y le arrancaste ...