Si se acaba este milagro, si se consume mi voz, si me das un último portazo, en qué calle moriré yo. pídeme cualquier deseo, poco te puedo ofrecer. Amo tanto, amo tanto la vida, que de ti me enamoré, y de amarte tanto tanto, puede que no te ame bien. Si yo fuera tu asesino conmigo nunca tendría clemencia, y me condenaría a muerte, que es condenarme a tu ausencia. Transcrito por Ariel González arielg@terra.es (antes Ariel González -arigon@teleline.es)...