Sin acordarse de nada Y el cristal sobre la mesa La línea blanca dispuesta a envolver Sus nervios ardiendo de dura demencia Y su cabeza empezando a morder Sin riesgos que correr Y ella junto a el Lo dejo perder la jugada Le quiso mostrar como era el placer Y lo fue tomando como un vicio Y de la nada se cegó Preguntándose porque Sabia muy bien donde iba terminar otra vez En el mismo lugar de siempre Y HOY NO LA PUEDE DEJAR ESTA ENVIACIADO SABE QUE NO ES NORMAL Y QUE CUESTA CARO ELLA ES LA UNICA DROGA LA QUE SIEMPRE LE VA PEGAR Y EL SOLO CAE SIN RAZON Teniendo sudor, frío Y aprendiendo a tocar fondo Desde afuera se encerrab...